La llorona

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En los últimos meses, en Colombia, se han obtenido imágenes de la que se piensa es La llorona, una leyenda que viene desde antes de la época de la independencia y que es conocida en varios países latinoamericanos. Esta es su historia.

María fue una mujer cariñosa, llena de vida y amor, que se casó con un hombre rico que prácticamente la idolatraba y la llenaba de regalos y atenciones. Sin embargo, después de que ella le dio a luz dos hijos, él comenzó a cambiar, al desviarse del camino y prefirió la vida mundana llena de mujeres y de alcohol, a menudo dejándola durante meses a su merced.

Evidentemente, ya no se preocupaba por ella, incluso con el tiempo la dejó para casarse con una mujer de su propia clase y adinerada. Cuando regresaba a casa, solo iba a visitar a sus hijos, por ello comenzó a sentir resentimiento hacia los niños.

Una noche, mientras María paseaba con ellos por un sendero sombreado cerca del río, su esposo pasó en un elegante carruaje con una hermosa mujer a su lado. Se detuvo y habló con sus hijos, pero ignoró a María y luego condujo el carruaje por la carretera sin mirar atrás.

Después de ver esto, María se enfureció terriblemente y, volviéndose contra sus hijos, los agarró y los arrojó al río. Cuando desaparecieron río abajo, se dio cuenta de lo que había hecho y corrió por la orilla para salvarlos, pero ya era demasiado tarde. María estalló en un dolor inconsolable, corriendo por las calles gritando y lamentándose.

La mujer los lloró día y noche. Durante este tiempo, no comió y caminó a lo largo del río con su vestido blanco en busca de sus hijos, con la esperanza de que volvieran con ella. Lloró sin cesar mientras vagaba por las riberas del río y su vestido se ensuciaba y se rasgaba.

Aunque las leyendas varían, se dice que la aparición actúa sin vacilación ni piedad. Según los campesinos y aldeanos, la Llorona aparece como una mujer con rostro huesudo de calavera, ojos rojizos, cabellos desgreñados, largas vestiduras, sucias y deshilachadas. Algunos dicen que lleva en sus brazos un niñito muerto, causa de su gran pena, otros dicen que anda buscando a su otro hijo perdido.

La Llorona se distingue por sus lloriqueos angustiantes y profundos que provocan inmenso terror. Esta mujer llora en las quebradas, en las noches de plenilunio, en los cafetales, sementeras, en las riberas de los ríos y en la orilla de los montes.

Incluso, en Colombia se le ha visto y grabado en video, una vez en diciembre de 2019 en Moñitos, Córdoba y recientemente en la vereda El Porvenir (Putumayo). Al verlos, usted podrá sentir como se le pone la piel de gallina.

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